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domingo, 11 de enero de 2015

CUENTECILLO INÉDITO





CUENTECILLO INÉDITO  



EL ALDEANO Y LOS HIGOS


Ésto era una vez un aldeano que tenía que ir al molino para que le molieran un costal de trigo.

Así que, una mañana madrugó, cargó su burro "Sevillano" con el trigo y acompañado de su perro "Confite" emprendió el viaje.

Como su aldea estaba un poco lejos de Tobos, donde estaba el molino, echó en una talega dos puñados de higos secos por si le daba hambre por el camino.

Empezó a andar...,andar...,"caminico palante, palante....," detrás del burro.

Cuando ya llevaba un buen rato andando, sintió un gran desconsuelo en el estómago, sacó su talega de higos y empezó a comer.

Iba sacando los higos uno a uno y el que no le gustaba lo tiraba al culo del burro.

Una vez terminada la comida, se encontraba con más fuerza y llegó pronto a su destino.

Al llegar al molino, lo primero que hizo fue beber agua en el tornajo (dornajo) que había en la entrada. Los higos le habían dado sed.

Estuvo un rato en el molino, mientras le molían el trigo, echando un ratico de charla con el molinero y otras personas que también habían ido allí a moler o cambiar trigo por harina. 

Ya, terminada la molienda, volvió por el "caminico..., alante..., alante...," para llegar a su aldea.

Estuvo andando un buen rato y sintió otra vez un gran desconsuelo pero...,¡ ya no le quedaban higos en la talega ! 

¡ Vaya plan serio ! 

¡¡ Madre mía, qué hambre más mala !!

De pronto, vio en el camino un higo de los que había tirado al culo del burro en el viaje de ida.

Tenía tantísima hambre que dijo para sí mismo: Éste no le dio.
Y se lo comió.

Un poco más adelante encontró otro higo:
Éste tampoco le dio.
A comer.

Y así, fue comiéndose todos los higos que encontraba porque, con tanta hambre, todos los higos eran buenos.¡¡ Ninguno le había dado al burro en el culo !!

Así recompuso un poco su estómago y llegó de vuelta a su casa.

Ésto le ocurrió al aldeano con los higos.

Y colorín colorao, por la chimenea ha volao.


  
         *************


Recopilado por: Amelia Jaén López
            

Se podría aplicar aquí, en este cuento, el refrán: " A buen hambre no hay pan duro ".

Como me lo contaron, os lo cuento.
Sólo he añadido algunos nombres de mi cosecha.


A ver si os gusta.
Un abracico.


2 comentarios:

  1. Me encanta!!! Lo cojo para contárselo a mis hijos, al igual q hago con las palabras, juegos...GRACIAS!!!

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    Respuestas
    1. Muchas gracias Rocío, me alegro que te guste, Besicos,

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