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sábado, 4 de abril de 2015

ORACIÓN ANTIQUÍSIMA





DE MI BISABUELA A MÍ



Esta oración que os enseño hoy tiene muchísimos años.
Hay muchas versiones dependiendo del lugar en que la hayan recogido o recopilado.

Yo voy a escribirla tal y como me la enseñó mi madre.
A ella se la dijo mi abuela que la aprendió de mi bisabuela. Así que, es muy antigua.

No me gusta la última estrofa, no creo que Jesucristo nos maldiga por no decir una oración, ni por nada. 


Pero, aunque no me guste, la voy a poner porque así es como la he aprendido por tradición oral.

  



  
                 CAMINEMOS, CAMINEMOS    


Allá arribita, arribita
a cuatro leguas del Calvario
vide una mujer venir
toda vestida de blanco.

Me ha dicho: - Mujer cristiana,
¿ has visto a Jesús amado ?
- Sí señora, sí lo he visto
que por mi puerta ha pasado.

Me ha pedido que le diese
el paño de mi tocado
para limpiarse su rostro
que lo lleva ensangrentado.

Tres dobleces tenía el paño,
tres pinturas le han quedado.
San Juan y la Magdalena
lo iban acompañando.

Caminemos, caminemos,
caminemos al Calvario,
que por pronto que lleguemos
ya lo habrán crucificado.

Ya le hincan la corona,
ya le hincan los tres clavos.
A los golpes del martillo
María se ha desmayado.

Quien esta oración dijese
todos los viernes del año,
sacará un alma de pena 
y la suya de pecado.

Quien la sabe y no la dice,
Jesucristo lo maldice.
Quien la oye y no la aprende,
el día del juicio sabrá lo que le conviene.


Recopilada por: Amelia Jaén López    



A ver si os gusta.

Un abracico.


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