lunes, 12 de noviembre de 2012





RECORDANDO         



El pasado 21 de octubre hizo un año que murió
mi madre. La tengo siempre en mi mente pero,
aunque lo he pasado muy mal, ya estoy mejor.

Ahora recuerdo momentos muy emotivos que
viví durante su enfermedad, muchos ratos llenos
de todo el amor del mundo.  

Esta noche me estoy acordando de cuando le podía
dar la comida con una cuchara, pero costaba trabajo
que comiera. Entonces pensé en cantarle algo a ver
si así era más fácil. ¡ Y me salió bien !

Se me ocurrió decirle una cancioncilla, ella me la
había enseñado, que se cantaba aquí el día de Sta.
Quiteria mientras se mecía a las mozas en el mecedor 
que se hacía en campo.



Era así:       


Canillas, canillas 
blancas, negras y amarillas.

Estando la vieja,
sentadita en su pelleja,
comiendo carbones,
con sus cucharones.

Pasa una,
pasa dos,
pasa el ángel del Señor,
con su caballito blanco,
alumbrando todo el campo.

Campo mayor, 
San Salvador,
llamaremos a Perico,
que nos toque su pitico,
y si no lo toca bien,
que le den,
que le den,
con el rabo, 
¡ de la sartén !     



Cada verso valía para una mecida y por cada verso mi madre 
se comía una cucharada.

Cuando le daba un yogur, tenía otra canción que decíamos
los niños para ver quien se quedaba en los juegos.  Me venía
justica con las cucharadas.


Decía así:  


Pin, pin,
zaramacatín,
pollo del pollar,
vino por su sal,
sal de borrego,
vino por su tejo,
tejo de avellana,
vino por su cama,
cama de monte,
alza la mano niña
      y trasponte al monte.


 Ya he compartido lo que siento esta noche.
Gracias por escucharme,bueno, ¡ más bien por leerme !   
  







 
   

 
        

domingo, 28 de octubre de 2012








MÁS PALABRAS PERDIDAS ( II )     




... Y PICAS.     





Al ganchillo que se hace directamente en el borde
de la tela, pinchando con la aguja de gancho como
sujetando o abrazando el dobladillo, se le llama
PICAS.     







Se acostumbraba a hacer picas en servilletas, 
tapetes o mantelitos pequeños.   









Las picas se podían hacer para adornar cualquier
trozo de tela con el que tapar platos de comida...,  
para la cesta del pan..., para tapar los lebrillos de la 
matanza...  











También se utilizaban estos mantelitos para envolver
el pan y para poner la comida cuando se iba a comer
al campo. 










Dependiendo del tamaño, estas labores, se 
pueden usar para muchas cosas.
Éstos de cuadros rosa, yo los utilizo como mantel
para comer cuando estoy sola (que es siempre). 










Este trapo me sirve para envolver la labor de 
ganchillo que estoy haciendo.
     


                                                                         




             
               Me lo hizo
               mi madre.












También me hizo estas picas para una mantelería.   










La mantelería también lleva unas aplicaciones      
  de ganchillo.




 






Este tapete lo hizo mi madre en el Hogar de la
Tercera Edad.

 




 

Yo le busqué el
dibujo.
Primero lo pintó y
después le hizo las
picas. Ya tenía 80
años cuando hizo
ésto.  









Las picas también se hacían para adornar la ropa interior, como esta camisita que usé cuando era 
pequeña.            











 Mi madre la 
guardó para 
que la viera
cuando fuera 
mayor.











Las fotografías que van a continuación muestran
unas picas en un trozo de tela, que hice yo a medida
expresamente, para colocar esta máquina de coser 
en miniatura  ¡ que funciona de verdad !












Espero que os guste.

¡ Hasta la próxima palabra perdida !     


lunes, 15 de octubre de 2012






MÁS PALABRAS PERDIDAS ( I )         




PICOS...        


Se llamaba "picos" a la puntilla o encaje que se hacía
para coserla después en la prenda elegida.

      






La palabra "picos" era muy usada por las mujeres de dos o tres generaciones anteriores a la mía.   










Era muy común decir: " Voy a hacer unos picos para
unas sayas, para unas enaguas o... para un sayote".   











También se hacían picos para juegos de cama. Era
costumbre hacerlos para preparar el ajuar.

Por entonces, la que llevaba juegos de cama bordados
o con picos era de la clase "pudiente".  

    








Estos picos los hizo
mi abuela materna
cuando era muy mayor,tendría 
unos 77 años.




 Por eso está el ganchillo algo flojo. 








Había muchos
modelos, aunque
no tantos como
ahora.
Entonces no se podía comprar revistas, ni se  
conocían... por lo menos  en esta zona.







Las mozas acostumbraban a hacer el ganchillo
"a escondidas" para que no les copiaran el modelo.










A éstos les llamaban
"picos de araña".  

Los hizo mi madre.











Los picos se 
podían hacer 
con el ancho
que quisiera 
quien los hacía. 
Sólo había que 
añadir más
motivos en la 
anchura.



  
Éstos los hizo mi madre, como los de mi abuela, con 
el hilo más fino y el punto no tan flojo.Tienen, además,
un motivo menos en la anchura.






Se podían poner 
en la tela con 
punto por encima,
con pespunte 
o con punto
de incrustación. 








Estos picos son de una antigua camisa que llamaban "de imperio", usada como ropa interior de la mujer.
                     
                                                                                   










Otro modelo 
de picos para 
una camisa
de imperio









La aguja de gancho era la "herramienta" para hacer
labores de gancho o ganchillo.








Las fotografías siguientes no son de picos antiguos.
Están copiadas de una revista de labores actual.




 

Me gustó tanto,
que la voy  
haciendo
en raticos.                               





Me parecieron unos
picos  preciosos.





Espero que os guste la página. Seguramente, alguien
de vuestro alrededor también recuerda la palabra
PICOS.




viernes, 14 de septiembre de 2012




LABOR INACABADA   


Cuando estaban funcionando los grupos
de baile tanto el de los niños como el de
mayores, ya tenían los críos los trajes 
nuevos y las nenas sus refajos, yo también 
tenía mi refajo tan bonico..., me dió gana
de hacerme otro para cambiar y no salir
siempre con el mismo.

Escogí un dibujo precioso y pensé bordarlo
de colorines.











Empecé a bordarlo con toda la ilusión y con
primor para que quedara bien hecho.   

Entonces empezaron a fallar todas las cosas
y ya se me quitaron las ganas hasta de hablar
de los bailes o de la asociación. Me desmoroné.

Había dedicado muchísimo tiempo y me volqué
enteramente en un proyecto hermoso, pero me
encontré sola, sin ayudas y sin apoyo de ningún
lado.

En lugar de disfrutar y pasarlo  bien, aquello era una losa encima que pesaba mucho.

Todavía me duele al recordarlo.






Detalle del bordado.










Detalle del bordado.















Hasta aquí llegué.











También ensayé para hacerme una faltriquera.


    

  









Otro tipo de dibujo
y bordado con hilo 
en vez de con lana. 











Bueno, ahí está el refajo sin terminar. 


A lo mejor el próximo invierno, cuando caiga un
buen nevazo y calentica en el brasero, me gusta
dar algún punto y bordo otro poquito. 

A ver si os gusta. Un abracico.
 

sábado, 8 de septiembre de 2012





CUANDO HABÍA ESCUELA EN TOBOS        




 
                                     

Esta es una de las fotografías más valiosas para mí.
Tiene más de 50 años y está tomada en la puerta de la casa que se utilizaba como escuela. 

En ella estamos todos los chiquillos y chiquillas que había en Tobos, El Nacimiento, Las Cuevas y El Morenal.

Considero que tiene mucho valor porque, en aquellos 
tiempos, no era fácil que pasara algún fotógrafo por allí 
y mucho menos que algún vecino de estas aldeas tuviera cámara fotográfica.  

Además del Maestro D. Joaquín y de la chiquillería de todas las edades posibles, también están en la foto padres del alumnado. 

La guardo "como oro en paño" pero quiero que vosotros 
también la veais. Espero que os guste tanto como a mí.